lunes, 29 de abril de 2013

De pelis y libros con titulos de alimentos



De pelis y libros con títulos de alimentos



Ya os puse que me encanta leer y además leo de muchos temas diferentes porque me gusta conocer temas nuevos, y no seguir siempre el mismo tipo de lectura o de films. 

Cuando comienzo tema medieval pues el siguiente tema tiene que ser por ejemplo de china o de la india, o como en este caso de tema culinario. Aunque muchas veces el título induce a confusión y al final no sale nada de cocina.  Y no me refiero a libros de recetas que también me gustan un montón . 

Os voy a poner algunos libros que he leído y otros que los tengo pendientes pero también los escribiré. 

En este caso vi la película y me gustó es intimista y aborda tema de Turquia y los Griegos que vivían allí y el recuerdo de un niño y los olores de la cocina de la infancia… vale que no os lo cuento. El título de la película  “Un toque de canela”, imagino que también habrá un libro.
“Chocolat”, que os voy a decir, imagino que también la habréis visto.
“Como agua para chocolate” en este caso leí el libro y vi la película.
“Tomates verdes fritos “ vi la peli  y ley el libro.
“Mi flauta de naranja lima”  es un librito de José Mauro de Vasconcelos .Una historia tierna y dura, pero me gustó.
“La cocina del azafrán”  de Yasmin Crowther, me gustó muchísimo el libro.
“La señora de las especias” Chitra Banerjee, también muy mágico.
“La sal de la vida” de Anna Gavalda  libro delgadito , se lee muy bien.
“La abuela Lola” en este no se nombra la comida pero en el libro sí que se habla de ella en los guisos que le hace la abuela al nieto. Es un libro encantador de Cecilia San Martín.
“Amigas entre fogones” Kate Jacobs Maeva  `* pendiente de leer.
“Recetas y confidencias “ Ann Pearlman  * pendiente de leer
“Escuela de ingredientes esenciales “ Erica Bawer Meister *pendiente de leer
“Sabor a chocolate “ de José Carlos Carmona Sarmiento  *pendiente de leer
“sal de vainilla” Ada Parellada  *pendiente de leer
“El sabor de las pepitas de manzana”  Katharina Hagene   *pendiente de leer
"Un dulce par de senos" de Giuseppina Torregrosa (Aún no lo he leído)
"Días de menta y canela" de Carmen Santos, me ha gustado (no habla de comidas)

Deseo que os gusten mis ideas y espero que me enviéis  algún comentario ¡gracias¡
mamarosa




Del rosa al negro (De la infancia a la adolescencia)



DEL  ROSA AL NEGRO


Cuándo son pequeños nuestros hijos, los vas vistiendo según tu gusto.

Por lo general a las niñas les hemos puesto ropita muy femenina, en colores rosas, celestes, verde agua etc. Han llevado:  faldas, vestidos, cocas en el pelo, en fin como pequeñas princesitas y están para comérselas.

Conforme  van dejando de ser bebes a las niñas les encanta ponerse cosas super coloridas (a veces demasiado horterillas) pero les vas dejando para que creen su propio gusto. En esta fase son mucho de colocarse accesorios en exceso, pero tú las ves tan infantiles todavía. Te encanta ir de tiendas con ellas.

Pero un buen día (que tú no te das ni cuenta porque van creciendo muy deprisa), ¡Zas! Ya no les apetece ir contigo de compras, van de mala gana te dicen : " que eso es horroroso, ñoño, que así no se van a poner jamás y que lo que quieren es ropa de color NEGRO"  ¡Horreur!. Pero todo del mismo color pantalón,  faldas, camisetas, medias tupidas, botas …pelo teñido de negro zaino, ¡ Mas Horreur!. 
 Y la actitud pues de rechazo, rebeldía, malas caras, siempre con el ceño fruncido, en fin no quiero extenderme más, pero “Morticia Mortimer” una tontería a su lado.

Y es entonces cuando caes en la cuenta de que tu hija ha pasado al lado oscuro… “La adolescencia”, y no penséis que se pasa pronto… ¡nooo!  dura y dura.

Pero no os asustéis que todo pasa y al final un buen día termina y ella vuelve a tu lado más madura, te pide que le acompañes de tiendas y comenzáis a hablar de mujer a mujer y tú vas escuchando sus comentarios y ella te pide consejo y tú te pones más en la onda actual y es una maravilla… y por fin respiras tranquila .

Mamarosa

sábado, 27 de abril de 2013

Viaje con niños recuerdos (A París y al Loira)



Viaje con niños

Estamos en época de comuniones y de regalos , pero el regalo mejor que le hicimos a mi hija por su comunión fue el viaje a París y por el Loira y sus castillos. 

Fue un regalo para ella pero para disfrutarlo toda la familia, ah¡¡ .Cuánto disfruto viajando con mis hijos y eso que ahora va siendo cada vez más difícil, porque son mayores.

Bueno que me pierdo.:

 Salimos en coche de madrugada sobre las 5 de la mañana, para que no estuviesen todo el viaje con “ya llegamos”, “falta mucho”, “me canso”, y así iban durmiendo en el trayecto.

Yo había preparado un pollo asado y lo metí en el congelador un par de días antes, para comerlo en un área de servicio, también preparé tortilla de patatas , almendras, etc.
Cuándo era hora de comer paramos y todos muy contentos y nerviosos por llegar a París e ir a Disney, nos pusimos a sacar la comida y … el pollo seguía congelado, durísimo.., los críos no paraban de reir “como está el pollo… frío”, una juerga a mi costa . Menos mal que tenía la tortilla, así que eso comimos. 

Llegamos a Disney y la carita de ilusión fue una recompensa por el viaje, aunque nos reimos un montón en el trayecto ,cantamos, contamos miles de cosas.

Mi hijo que era muy pequeño disfrutó el doble porque era más inocente, aún lo recuerdo intentando sacar la espada de la piedra como el rey Arturo, y la atracción de los piratas, y el tren de la mina, que la que gritaba era yo.. y no os imagináis como me miraban.

Luego fuimos a París, el barrio latino, la catedral de Notre Dame, aunque mi hija quería ver las gárgolas y dónde estaba el jorobado.

Disfrutamos de lo lindo y ese recuerdo fue especial tanto para ellos como para nosotros, y el día de mañana si tienen hijos espero que recuerden con cuanto amor les hemos tratado y todo lo felices que han sido.

Como era el regalo de mi princesita fuimos bajando por todo el Loira, visitando los castillos, durmiendo en Blois,  recorriendo en carromato con señoras y señores figurantes ataviados con prendas de época, que en aquella época le encantó, todo tan principesco, tan de cuento.

Fuimos a visitar el castillo de Chamerolles, que  además es un museo del perfume , que le encantó, todo lo que contaban de cómo a través del tiempo se ha ido usando el perfume.
Visitamos Chambord, impresionante Amboise, Chenonceau.

Bueno fue fantástico lo que disfrutamos un recuerdo que no olvidan nunca.

Os digo que con niños se puede viajar y pasarlo genial, sólo hay que acomodarse un poco a ellos, en Francia también dormimos en hoteles de la cadena Novotel que tienen hasta cuarto de juegos con legos, y piscina, y platos especiales para ellos.

 Sólo usad la imaginación y también internet (que ahora todo es posible).

Mi consejo es que no os perdáis su infancia, que hay tiempo para todo, pero que ellos se hacen muy pronto mayores y hay que aprovechar ,el ver sus caritas de admiración, asombro , alegría, su pureza .

Ahora que ellos ya son mayores, pues nosotros hemos vuelto a salir con los amigos de antes  que también tienen los hijos mayores, y retomamos el hablar de otras cosas, ya no ver pelis de dibujos, volver a tomar copas ,salir de noche ,más tiempo para nosotros, hablar de nuestras cosas y esto también es genial.

Cada época tiene sus etapas y lo bueno es ir viviendo lo que corresponde en cada una de ellas
La vida es bella… vivamos los pequeños momentos que son los más grandes

mamarosa
Castillo Chamerolles, museo perfume ,Loira

Castillo Disneyland París

Objetos guardar perfume prender en ropas

Organo nariz maestro perfumista

Chimenea Hotel Sequoia donde nos alojamos

Piscinas Hotel Sequoia París

Tren de la mina, que mal trago pasé
París, Tour Eiffel

Estamos perdiendo el sentido de lo natural?



Estamos perdiendo el sentido de lo natural??

El otro día hablando con mi amiga Cristy, me contó la anécdota de su hija cuando era pequeña y  vio cómo se cocinaban los caracoles, que la niña veía que se ahogaban y querían salir de la cazuela y desde entonces ya no quiso comer caracoles.

Y yo comentaba que hemos criado unos niños muy flojos ante las cosas naturales de la vida.
Claro que los niños que viven en las ciudades sólo ven  en  el supermercado el pollo envasado, el cordero troceado , el cerdo en filetes, y no piensan en cómo se elaboran estos productos. Lo más que ven de los animales de granja es cuando van con el cole a una granja escuela. 

Así que para ellos los animales de granja, son idílicos como los cuentos de Beatrix Potter o son las mascotas de jugar por casa.
.
Pero cuando ven la realidad, les da aprensión y  lloran ,no lo entienden y luego de más mayores se vuelven veganos, vegetarianos...

Yo de pequeña he visto, como mi abuela cuidaba y alimentaba los animales que luego servirían para darnos de comer.
Los pollitos nacían de los huevos de  la gallina clueca , se pasaban a una caja y con una bombilla y tapaditos se les daba calor y de allí salían los pollitos amarillos ,como bolitas de algodón, ¡me encantaba tocarlos y cuidarlos¡.
Luego se hacían grandes y mi abuela los mataba y yo lo veía hacer y no tengo trauma alguno porque era algo natural.
Así pasaba con los conejos y demás animales, y  además se hacía matanza del cerdo, que a mí me encantaba, no sufría oyendo al cerdo, y luego eso de preparar los chorizos, morcillas, bolas, era como un juego, pero era una escuela de vida y se aprendía.
Con toda la familia,  todos colaborando , con el olor de las especias, creo que allí me empezó a gustar lo de la cocina, aunque en aquella época yo apenas comía era una niña muy delgada.

Tengo otra anécdota, cuándo mi padre trajo un corderito de leche y nos lo dejó para jugar por casa hasta que llegase el matarife, mi hermano y yo íbamos subiendo las escaleras y él nos seguía y las bajábamos y él jugaba con nosotros en plan mascota. Pero mi padre lo había comprado para comerlo en navidad y nosotros lo sabíamos así que lo escondimos, y el pobre balaba y le tapábamos la boca para que no balara y no lo fuesen a buscar. Yo en esa ocasión lloré y no quise ver como lo mataban. Pero en Navidad me lo comí.

Esto viene a cuento también de que a los niños les ocultamos las cosas para que no sufran y los hacemos blandísimos ante la vida. Ahora no se les lleva a un velatorio,  ¡pobrecitos que se asustarán! pero es la vida y la muerte también es natural. Y eso no les hace malas personas ni con traumas, creo que es peor tenerlos siempre en un mundo idílico porque cuando se enfrentan a las adversidades no las soportaran.

 Eso sí tenemos que tener sentido común como padres  y ver  para cada edad , lo que les puede corresponder ver, y aprender.

Imagino que algunos de vosotros me vais a poner a caldo, pero pensadlo, yo no juzgo los demás comportamientos. Sólo constato situaciones de antes y ahora, y no soy de las que pienso que todo lo de antes era mejor. Cada época tiene sus cosas buenas y malas y hay que buscar aprender sólo de lo bueno, pero creo que no tenemos que alejarnos tampoco de lo natural.

Hasta que sólo tengamos para comer píldoras, yo prefiero comer lo que tenemos a nuestro alcance.

Mamarosa