viernes, 18 de octubre de 2013

Las Almazuelas

Desde que nombré  este término el otro día comentando en el “Trío de la calceta”, me han pedido  que si conocía más sobre las almazuelas,que ampliara que les pareció muy interesante.
Bueno, la verdad es que sólo sabía lo que escribí, pero hoy he estado buscando sobre las almazuelas  y es la mar de interesante, os pongo un poco de lo que he conocido.

En la Rioja se han movido mucho investigando sobre las Almazuelas y se han creado talleres y hay un movimiento para volver a trabajar esta técnica, que parece que se había dejado de hacer desde finales del siglo pasado,pero que ahora hay muchas asociaciones de mujeres que han aprendido y se ha recuperado.

Hay una señora Lola Barasoain que se implicó de lleno hace años para recuperar esta tradición y sus técnicas y además investigó y da a conocer esta técnica y su trabajo de investigación en cursos que imparte en Molino de Sorzano (Rioja).
Investigó en Rioja, Navarra y Aragón a lo largo de treinta años, sus usos, costumbres, el aprovechamiento de trajes viejos y desgastados por el uso, dándoles otra utilidad, y además esto se hacía por el poco poder económico que había entonces y por la naturaleza de las zonas donde se hacía por el frío y las condiciones meteorológicas y situación geográfica.
Pero además esta técnica se remonta al antiguo Egipto, según restos encontrados y en estatuas encontradas cuya ropa llevaba este tipo de tejido.
Pero parece ser que la colcha hecha con retazos más vieja que se conoce es de Mongolia, alrededor del siglo I y está guardada en el Instituto de Arqueología de la Academia de ciencias de Rusia.

Qué interesante  me parece todo esto, cada vez que leo y descubro algo nuevo, lo que está claro es que las técnicas, los saberes, tanto en cocina, como en labores, como en casi todo, se iba transmitiendo a todos los países, desde tiempos remotos. No sé si llegarían por los viajes, que entonces eran por comprar, ejemplo el caso de la ruta de la seda, o serian por las guerras cuando entraban a conseguir nuevas tierras y esto les hacía conocer otras culturas y copiar lo que les interesaba, no lo sé pero está claro que todo se ha ido transmitiendo, que ha llegado con otros nombres, pero las técnicas son iguales o similares.
Y luego con el descubrimiento de América, llegó a esos países de ultramar, además de por los emigrantes que fueron ocupando sus territorios.

La palabra Almazuela, deriva de  almozala, que delata origen árabe, parece al´musalla, que significa “tapiz de plegaria”.
Parece ser que en muchas casas de los pueblos de la zona de Rioja, tenían en trasteros y buhardillas, algunas colchas con esta técnica, algunas eran reliquias de herencias transmitidas de madres a hijas.
Usos que se hacía, como cobertor de cama (que se daba de dote), alfombrilla, cubre artesa, piezas para las caballerías etc.
Las telas con las que se elaboraban no eran telas de lujo ni tampoco estéticamente eran joyas, porque su uso era cotidiano y para aprovechamiento, pero si eran coloristas y de geometría plana.
Bueno de momento esto es lo que he descubierto sobre el tema, espero que os haya gustado y si os apetece investigad sobre el tema.
mamarosa


Los saberes de nuestras abuelas, truquitos contra las polillas

Saberes de nuestras abuelas
Ideas naturales para proteger los armarios de las polillas, den buen olor, y ambiente hogareño.
Recuerdo los armarios de mi abuela, siempre tenía membrillos, gorditos y amarillos, que daban un agradable olor a los armarios de la ropa blanca.
Pero yo pensaba que esto lo hacia mi abuela para dar olor solamente, sin embargo no es así, siempre tenía un porque todo lo que se utilizaba en las casas.
La lavanda se metía en bolsitas hechas de ganchillo, o retales de sábanas viejas de lino y con ello además de un agradable olor, también eran eficaces contra las polillas que atacaban las telas.
También es útil colocar palitos de canela atados con un cordel o lazo, porque son eficaces para eliminar insectos del armario y proteger la ropa, otra idea es colocar en bolsitas clavo de olor y pimienta negra con palo de canela.
En  algunas zonas de España, se usa la cascara de piel de naranja, y  la madera de cedro es otra  idea para el mismo uso ,que además tiene un aroma que me encanta.
Si tenemos humedad en el armario es mejor combatirla con saquitos rellenos de arroz, que absorben la humedad.
Las manzanas eran otro recurso para dotar de agradable olorcito al armario, e incluso a la  habitación.
Eso sí estar pendientes para que en cuanto se pongan malas se retiren, sino tendremos el caso contrario, mal olor y bichejos.
Y una idea para decorar una mesa y queda muy bonita y además huele bien es colocar naranjas o mandarinas con clavos de olor y algunas cintas, también se puede hacer con los limones.
Y el clásico atadillo de tomillo, romero, laurel y ajos para colocar en la cocina y que nos sirva para usar en nuestros guisos.
mamarosa






jueves, 17 de octubre de 2013

Vuelve la moda de tricotar (el trío de la calceta)

El trío de la Calceta

Hoy he estado hablando por teléfono con mi amiga Cristy y me ha comentado que había estado en Madrid de tiendas, para comprar lanas porque iba a hacer una colcha de colores para su hija.
Me ha comentado que se van a reunir en casa de Estrella y que otra amiga, que es la que sabe, les iba a enseñar a hacer calceta.
¡Qué envidia me dan!, y no lo digo por lo de tricotar, sino porque hablaran, tomarán té o café y pastitas y sobre todo se reirán un montón, y además de todo esto pues seguro que les sale unas labores preciosas, para heredar a sus nietos como poco.
Si yo estuviese más cerca seguro que me apuntaba.
Esto me recuerda un libro que leí que se titula “El club de los viernes” de  Kate Jacobs, que está muy bien y refleja lo que cunde trabajar las mujeres, en todos los sentidos, lo que se apoyan se ayudan, cuentan sus cosas se desahogan etc.
Hay otro libro que se llama “El club de la calceta” de María Reimondez, que me lo dijo mi amiga Gloria, que es de una gallega, pero no lo he leído, aunque creo que va en la misma línea.
Parece ser que se ha vuelto a poner de moda el tricotar, hacer ganchillo y otras labores que parecían de nuestras abuelas, hasta los bolillos que ahora ejecutan  hasta  los hombres, porque quita el estrés, esto lo dudo porque a mí me ponen de los nervios.
No sé si esto es por la crisis que te obliga a estar más en casa y así gastar menos dinero, si es por tener tiempo para reunirte con amigas y hablar y comunicarse más, o simplemente porque las modas van y vienen. No creo que sea por aprovechar para hacer jerséis, porque  salen más baratos en la tienda que si compras las lanas.
O también porque las modas van de un país a otro y en los países fríos del norte y en USA suelen hacer mucho estas labores, tipo patchwork, entre otras.
Por cierto antiguamente en España se hacía patchwork , pero aquí se llaman almazuelas  se hacían ya en  el siglo X , viene del nombre árabe almoçalla  (alfombrilla) y almazuela es cobertor de cama, pero se bordaban para aprovechar las telas viejas de cortinas y ropas, en la Rioja todavía se hacen en la sierra de Cameros.
Y me viene a la memoria otro libro “Los doce hilos de oro” de Aliske Webb, sobre como aprendiendo a hacer quilt o patchwork,una abuela enseña muchas cosas a su nieta, paciencia, trabajo, generosidad, etc., es muy bonito os animo a que lo leáis.
Como siempre ya me he perdido, mi cabeza es un constante bullir de ideas, bueno que a mí también hace años me dio por hacer calceta y llene a mis amigos y familia con gorros, bufandas, peucos o patucos, hasta que me cansé y lo dejé, creo que ahora ni me acuerdo, bueno si un poco el punto bobo, revés, cara…
Pero yo no soy muy ducha con la aguja, ni con la de coser, ni de tricotar, ni ganchillo, aunque he hecho mis pinitos con el petit point, (pero mejor no ver el revés), bordé punto de Asís en el colegio, hice una alfombra de nudos, y hasta una mantelería de tres metros y medio que aún tengo sin terminar.
Esa es otra historia que me persigue, la mantelería sin fin. La empecé a hacer en el colegio cuando tenía unos 10 años, y me pasaba la clase de labores por el suelo buscando la aguja que siempre se me caía o tiraba para hablar y la pobre monja, madre Carmen Mulet, me reñía y al final me sacaba de clase a la escalera, y a mí me encantaba salir de clase de costura.
A fin de curso había una muestra de labores y todas las niñas presentaban sus bordados, para que los viese todo el mundo, yo creo que fui la única niña en años que no presentó la labor, te acuerdas Sara de aquello, cuántos años hace de esto…???
Mi madre todos los veranos en vacaciones me sacaba la mantelería para que la terminase y no había manera, creo que las 14 servilletas están acabadas y parte de la mantelería, pero no puedo con ella.
Cuando me casé, mi madre la sacó del cajón, donde dormía y me la entregó para que la terminase en mi nueva casa, pero ahí la tengo guardada en un armario. ¡Vaya herencia!.
Hablando sobre costuras, he visto un avance de la serie de “Mi vida entre costuras” que emitirán dentro de poco, el libro me encantó, y por lo que he visto la serie tiene muy buena pinta, espero que esté al nivel del libro. Veis está de moda la costura hasta en TV.
Bueno chicas, que me encantaría estar con vosotras dándole a las agujas, pero como esto es imposible por la distancia, espero que me vayáis contando vuestros adelantos y vuestras tertulias, así me sentiré más cerca de vosotras.
mamarosa









Una pelicula sobre el tema "Dónde reside el amor"con Winona Ryder

miércoles, 16 de octubre de 2013

Tarta de yogur y naranja

Tarta de bizcocho  yogurt y naranja
250gr de mantequilla
225gr de azúcar
Una naranja pequeña el zumo y su ralladura.
4 huevos
225 ml de yogurt natural
350 gr de harina más una cucharadita y media de levadura.
Una cucharadita de cardamomo (opcional) pero le da un gusto cítrico muy especial
¼ cucharadita de sal
Decorar con azúcar glas y un poquito de agua para hacer un glaseado.
Ablandar la mantequilla con el azúcar y la ralladura de naranja, sin dejar de remover añadir el zumo de naranja y obtener una mezcla ligera, añadiremos la especie (que habremos abierto y sacado las semillas y molido)
Añadir los cuatro huevos, pero de uno en uno sin dejar de batir y por último añadir el yogurt.
La harina tamizada junto con la levadura la echaremos poco a poco envolviendo  con la mezcla anterior.
Colocar en un molde untado con mantequilla y meter al horno 180º C hasta que cuaje
Sacar y colocar sobre una rejilla para que enfríe bien.
Mientras tanto hacemos el glaseado. Cogemos unas dos o tres cucharadas de azúcar glas y unas gotitas de agua y removemos, si vemos que es demasiado espeso echar un pelín más de agua, y echar sobre el bizcocho frio decorando como haciendo hilillos.
Espero que os guste.

mamarosa





Mermelada de tomate con especias

Tiempo de hacer mermeladas
Como todos los otoños he comenzado a abastecer mi despensa con mermeladas.
Otros años comienzo antes haciendo mermelada de higos, luego paso a preparar membrillos, con los que me da mi tío de su huerto que son enormes, y la mermelada de naranja con grand Marnier más adelante cuando las naranjas estén más ricas y dulces que ahora.
Hoy voy a dar la receta de mermelada de tomate, pero con variante más exótica, y os digo que está riquísima.
En muchos sitios no hay costumbre de tomarla, pero os voy a insistir a que la probéis, porque además combina muy bien con muchos alimentos:
La mermelada de tomate está muy rica en desayunos, tomada con mantequilla, con unas galletas, con yogurt, con cuajada.
Después de comer como postre acompañando al queso.
Y también se puede usar en carne de cerdo, lomo como salsa dulce, y a mí me gusta muchísimo con bacalao, al pochar la cebolla y antes de unir al bacalao, se añade la mermelada con la cebolla , luego se echa el bacalao y se deja unos momentos antes de servir.

Mermelada con especias

Ya debéis de conocer por mis recetas que me encantan las hierbas, las especies, y cualquier toque que sea diferente para dar un puntito de alegría y exotismo a los platos y salir de la cocina de supervivencia de diario.
Ingredientes:
1´600 Kg de tomates maduros (pera)
200 gr de azúcar moreno y 300 de azúcar blanco
Zumo de medio limón exprimido a mano.
Un par de clavos de olor (que se machacaran en el mortero)
Un palito de canela
Una cucharadita de jengibre molido y dos vueltas de molinillo de pimientas (trío, rosa, negra, blanca).
Lo más latoso es el despepitar.
Poner una cazuela alta cubrir los tomates  que habremos hecho una cruz en la parte de arriba con el cuchillo, cuando se hayan escaldado, sacar quitar el agua y quitarles la piel.
Luego se abren por la mitad y con una cucharita se sacan las pepitas y se corta en trocitos el tomate dejándolo en un bol.
Luego se pone la cazuela al fuego y se echan los tomates que habremos pesado y serán aproximadamente 1´100 gr, y se añaden los dos azucares, y el zumo de limón, y las especias e iremos removiendo con una cuchara de palo

. Este proceso se hará a fuego alto y después de unos 30 minutos, lo bajaremos a fuego lento y dejaremos que vaya (chup chup) hasta que espese otros 30 o 40 minutos, sacaremos el palo de canela antes de poner en los botes.
Luego pasaremos a los tarros esterilizados y en caliente los cerraremos y pondremos boca abajo para que hagan vacío, y así se conserven más tiempo.

A esta receta se le puede añadir  otras especias, o quitar la que no nos guste.






Otras ideas: en lugar de jengibre, dos estrellas de anís estrellado. En lugar de pimientas en algunos sitios ponen chiles.
Se puede hacer con vainilla (vaina abierta entera, en lugar de la canela)
Os pongo fotos que he hecho

La presentación es importante!!
Mamarosa




Para dejar bonito el tarrito de mermelada para regalar, buscar retales, telas bonitas, rafia, cintas...










domingo, 13 de octubre de 2013

Por Madrid, Avila y El Escorial

Un puente festivo por Madrid y Ávila
Fue hace bastantes años, un puente de la Inmaculada nos fuimos a Madrid a casa de mis amigos, y ellos nos tenían preparado un plan para ver muchas cosas y disfrutar un montón.
Pero sobre todo era el placer de estar todos juntos y de disfrutar de esos días, que por cierto hacia un frio castellano, seco pero duro.
Los niños se lo pasaron genial durmiendo todos juntos y luego todos los días con planes para visitar cosas que nos encantaron a todos.
Recuerdo visitar el Monasterio del Escorial, visiteo por Madrid de los Austrias, bajamos en  teleférico hasta Rosales. Y luego la excursión por Ávila, tierra de Santa Teresa, fue una gozada, que bonito todo y cuanta historia en cada piedra,  y nunca olvidaré la comida en el restaurante de la antigua casa Patas, con el cochifrito y lo que nos reímos.
El local era curioso no se podía entrar hasta que no se fuese desocupando y había un señor en la puerta que iba haciéndonos pasar por orden estricto todo muy serio, y la gente haciendo cola, yo alucinaba.
Luego el cochifrito estaba genial, todo el cerdito cortadito muy pequeño y muy frito, estaba buenísimo.
También hicimos una excursión para visitar la ermita de Sonsoles, con la curiosidad del cocodrilo en una urna, y la zona de detrás donde había bancos y mesas y una pequeña y antigua plaza de toros toda de piedra, con agujeros estrechos , que eran la delicia de los críos para pasar por ellos.
Ávila monumental, con su gran muralla todo su centro  tan bien cuidado, puerta del Alcázar, los palacios, el ayuntamiento, el convento de Santa Teresa, las iglesias, merece la pena visitarla.
Y para comer a parte del cochifrito, los cochinillos asados, la ternera de Ávila, que le encanta a mi amigo Nacho, y los dulces de yema entre otras muchísimas cosas.
El Escorial majestuoso, es impresionante de grande, y una curiosidad que igual no conocen allí  las verjas se hicieron con hierro de la mina que había en la zona de Bielsa.
En fin, viajes que no se olvidan, por lo que se ha visto, por los recuerdos de vivencias, por los amigos con los que compartimos,  y porque son trocitos de nuestra pequeña historia de nuestra vida.
mamarosa












viernes, 11 de octubre de 2013

El paté de Cuenca (El Morteruelo) Receta

El paté de Cuenca (el Morteruelo)
Os acordáis de la canción de vainica doble que cantaban en el programa de cocina de Elena Santonja “Con las manos en la masa”.
“Siempre que llegas a casa me encuentras en la cocina, embadurnada de harina, con las manos en la masa”,  “Chiquilla …papas con arroz con leche ,con tomate, caldereta, migas con chocolate, cebolleta en vinagreta , morteruelo … y un poquito perejil”
Bueno es lo que recuerdo de la canción, soy muy mala con las letras, con la música no, que me sale bien, a lo que voy que me pierdo, os voy a hablar del morteruelo.
Que nombre verdad! Pues viene de mortero, porque en  este plato se majaban los ingredientes en el mortero,  es un plato típico de Cuenca y provincia y es como un paté, muy castellano, que se hace con carnes de caza.
Ya en el siglo XI , Ruperto de Nola, hablaba de él y decía “ asar pan duro, quesos de Aragón, pierna de carnero cocida y machacada y diluir con leche de cabra y almendras, cocer y poner cilantro.
Posteriormente se fueron añadiendo otras carnes y otras especias.
La receta ahora es la siguiente:
½ liebre o conejo de campo
Una perdiz
¼ de gallina ¼ de jamón serrano
¼ de hígado de cerdo ¼ de panceta
300 gr pan rallado
150cc de aceite de oliva
Sal y pimienta, pimentón, alcaravea, clavo molido y canela al gusto
Con las carnes bien peladas y limpias se ponen a cocer 3 horas, luego se guarda el caldo y con la carne se va cortando muy picadita, la piel se habrá quitado.
En una sartén  se pone aceite y cuando esté caliente se añade pimentón que se dejará unos segundos, (porque si se quema sabe mal) y entonces se añadirá el caldo de la cocción reservado y también se echaran las especias y la sal.
Cuando hierva se pone el pan rallado y se deja cocer 5 minutos más, entonces se añaden las carnes picaditas y 20 minutos de cocción más, a fuego lento, hay que estar atento porque se pega, hay que ir removiendo con la cuchara, entonces se comprueba el sabor y se añade sal si se necesitase.
Servir en caliente, o untar con cuchillo en tostadas a modo de paté.
Si no tenéis tiempo de cocinar, mejor os dais una vuelta por Cuenca y lo probáis allí
Aprovechad para hacer excursiones por la zona que es muy bonita.
No os perdáis las casas colgantes, el parque natural del alto Tajo, las hoces de Beteta, Segóbriga, la cuenca encantada con las rocas calizas erosionadas con formas ,que parecen esculturas, ruinas romanas de Valeria, El río Cuervo en la serranía, cuevas de hierro, y la ruta de las caras y mucho más.
mamarosa