viernes, 17 de enero de 2014

La granada una fruta muy versátil que vamos a utilizar mucho chicas...

La granada es una fruta que da mucho juego en la cocina y que a veces utilizamos poco.
Ya desde antiguo en tiempo de los Egipcios se consideraba un símbolo del amor, (habrá que decorar la mesa de San Valentín con ella), y para los Griegos era de fecundidad, bueno va casi unido todo.
Pero sobre todo sus propiedades desde siempre han sido conocidas, reduce las enfermedades degenerativas y cardiovasculares.
Ahora se ha demostrado que ayuda a combatir el cáncer de próstata.
Es antioxidante por lo que frena el envejecimiento, chicas al loro con esto que nos interesa mucho.
Y en tiempos de gripe como ahora es buenísima porque aumenta las defensas contra ella, porque tiene propiedades anti virales, también para garganta, otitis, sinusitis.
Y por si fuera poco todo esto, resulta que es baja en calorías, con lo que otra vez chicas, es buenísima para adelgazar.
La mejor época para su consumo es en otoño, pero ahora también están muy buenas.
Lo más socorrido es el hacerlas con azúcar, meter en nevera y comer al día siguiente.
Yo las utilizo también para decorar, para añadir en las ensaladas, y también podemos hacer con ella un aperitivo alcohólico, confituras y mermeladas, y hasta con ahumados casa muy bien, se puede hacer un tartar de ahumados y poner las granadas, y como siempre probar en diferentes platos.
Aquí os pongo una bebida rica con esta fruta.

Cóctel de granada
Medida para una persona.
Una granada mediana, 50 ml de zumo de manzana, un vino blanco espumoso o  brut o cava, la medida necesaria para llenar el vaso, y unos arándanos y una ramita de menta para decorar
Desgranamos la granada, el método más fácil es darle golpes con una cuchara de madera, luego abrir por la mitad y seguir golpeando para que caigan los granos, y vamos quitando la parte amarilla que caerá también.
Reservar unos granos que meteremos en un molde de hielo  con el zumo de manzana y dejaremos en el congelador (para hacer cubitos muy de diseño).
Poner la copa de coctel  y meter dos o tres cubitos de estos tan monos que nos han quedado.
Añadimos el zumo de manzana (1/3 ) de la copa y rellenamos con el cava
Decorar con los arándanos y una ramita de menta en la base de la copa.
Esta idea habrá que guardarla para una cenita romántica en S. Valentín y veremos qué pasa luego…


mamarosa

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